
Tegucigalpa.- Una inspección rigurosa en la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) ha dejado al descubierto una red de corrupción que permitía el pago de salarios a personas que no laboraban en la institución. El hallazgo, realizado en Tegucigalpa, identifica a varios beneficiarios de estas “plazas fantasma”, entre ellos ciudadanos de nacionalidad venezolana y cubana.

Modus operandi: Cobros sin residencia ni trabajo
El ministro de la SIT, Aníbal Ehrler, detalló que la investigación inició con un censo exhaustivo del personal, arrojando resultados alarmantes sobre la gestión de administraciones pasadas:
- Empleados inexistentes: Se identificaron personas en la nómina oficial que no cumplían horarios ni tareas efectivas.
- Sin residencia en Honduras: En casos extremos, los supuestos empleados ni siquiera residían en el territorio nacional al momento de percibir sus sueldos.
- Firmas de fachada: Ehrler citó ejemplos de individuos que se presentaban únicamente para firmar los registros de ingreso y salida, desapareciendo inmediatamente sin realizar ningún tipo de labor técnica o administrativa.
Falta de control y tercerización
La investigación oficial señala que este desfalco es consecuencia de una “histórica falta de control” sobre la planilla estatal. Además, se identificó que la tercerización de servicios y los contratos con empresas privadas sirvieron como una barrera que obstaculizó la supervisión, permitiendo que personas ajenas al sistema drenaran fondos públicos.
El ministro Ehrler aseguró que se están tomando las medidas legales correspondientes para deducir responsabilidades y limpiar la nómina de la secretaría, garantizando que el presupuesto de infraestructura sea utilizado exclusivamente para el desarrollo de obras en beneficio de la población hondureña.



