
Tegucigalpa.- La recién juramentada ministra de Vivienda y Asentamientos Humanos, Francis Argeñal, asumió este lunes sus funciones con una revelación alarmante sobre la crisis de vivienda en el país. Según la funcionaria, Honduras enfrenta actualmente un déficit habitacional de 1.5 millones de residencias, una cifra que combina la carencia total de inmuebles con el deterioro de las viviendas existentes.

Denuncias de irregularidades y “cajas rurales”
En su primer día al mando, Argeñal lanzó fuertes cuestionamientos sobre el manejo de fondos durante la administración anterior, señalando que la secretaría fue degradada a un simple programa social para restar visibilidad al problema.
- Fuga de recursos: Reveló que se entregaron aproximadamente 157 millones de lempiras bajo el concepto de mejoramiento de vivienda.
- Colectivos disfrazados: Según la ministra, estos fondos fueron otorgados a grupos que se disfrazaron de “cajas rurales” y a colectivos políticos, sin mecanismos claros de rendición de cuentas.
- Intermediación bancaria: Los desembolsos se realizaron a través de Banadesa, institución que además cobraba una comisión por actuar como intermediario en estas operaciones.
Prioridad: Dignificar el acceso a la vivienda
Argeñal enfatizó que la administración del presidente Nasry Asfura tiene como prioridad elevar nuevamente el rango de este despacho para buscar soluciones técnicas y transparentes. “Queremos buscar mecanismos para dignificar el acceso a la vivienda”, afirmó tras criticar los “vagos procedimientos de verificación” que se utilizaron en el pasado.
La funcionaria anunció que se iniciará un proceso de revisión para constatar si los fondos entregados realmente se utilizaron en mejoras habitacionales o si hubo un desvío sistemático de recursos públicos.
El reto de la nueva ministra será diseñar una estrategia que permita reducir la brecha habitacional, la cual afecta a más de un millón de familias hondureñas que hoy viven en condiciones precarias o sin un techo propio.



