
El precio de los alimentos continúa presionando la economía de los hogares hondureños. El costo mensual de la canasta básica alimentaria supera los 16,000 lempiras, una cantidad que rebasa el salario mínimo de algunos sectores laborales, según advirtió María Luisa García, coordinadora del Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OBSAN-UNAH).
La especialista señaló que el gasto estimado incluye 30 productos esenciales para la alimentación humana. Sin embargo, el encarecimiento de estos artículos limita la capacidad de compra de las familias, que deben ajustar sus gastos para intentar cubrir sus necesidades más urgentes.
García describió un escenario económico complicado para buena parte de la población, debido a que los ingresos disponibles no siempre alcanzan para adquirir los alimentos necesarios durante el mes.
Familias reducen sus opciones para comprar alimentos
El aumento sostenido de los precios obliga a los consumidores a cambiar sus hábitos de compra y buscar alternativas para rendir el presupuesto familiar. No obstante, la subida de productos básicos también reduce las posibilidades de sustituir unos alimentos por otros.
La coordinadora del OBSAN explicó que incluso el encarecimiento del huevo representa una dificultad para los hogares que intentan reemplazar proteínas más costosas, como la carne roja.
Esta situación afecta especialmente a las familias con ingresos limitados, que deben distribuir el dinero entre la alimentación y otros compromisos económicos.
Cuando el presupuesto no es suficiente, la compra de productos nutritivos puede quedar condicionada por el precio y la disponibilidad de recursos.



