
Tegucigalpa.- La Dirección General de la Policía Nacional de Honduras resolvió adherirse a una estrategia de alcance continental orientada a neutralizar el tráfico ilegal de armamento, piezas de ensamble y materiales explosivos, con el propósito fundamental de mermar el potencial bélico del crimen organizado y cercenar la capacidad de maniobra de las estructuras delictivas que operan en el país.

A través de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), la nación centroamericana se integró formalmente a la iniciativa respaldada por los doce Estados miembros del Comité Latinoamericano de Seguridad Interior (CLASI), cuyo despliegue inicial fue oficializado en Chile con la presencia del subcomisionado Omar Alexis Reyes Hernández para afianzar la transmisión de inteligencia y la articulación operativa transfronteriza.
En el marco del plan nacional, las fuerzas del orden ejecutarán simultáneamente cuatro intervenciones tácticas en los dieciocho departamentos del territorio, abarcando la inspección de carga aérea en las terminales internacionales de Palmerola y Ramón Villeda Morales mediante la Operación Dron, controles marítimos en Puerto Cortés a través de la Operación Marlin, la revisión de encomiendas por medio de la Operación Volcán y patrullajes de interdicción en ejes carreteros bajo la Operación Centinela 2.0.

El dispositivo interinstitucional integrará unidades de fronteras, seguridad aeroportuaria, protección portuaria, prevención comunitaria y personal postal, consolidando un frente común frente al contrabando de pertrechos militares para restarle capacidad de intimidación a las pandillas y restituir la seguridad en las comunidades hondureñas.



