
La frontera de El Amatillo, en el departamento de Valle, registra una fuerte movilización de hondureños que han decidido salir del país para aprovechar los días de descanso de la Semana Morazánica y viajar hacia El Salvador.
Desde tempranas horas, familias, grupos de amigos, excursiones y viajeros en vehículos particulares se concentraron en este punto fronterizo para realizar los trámites migratorios correspondientes antes de continuar su recorrido hacia territorio salvadoreño.
El incremento en el flujo de viajeros forma parte del movimiento turístico que se registra durante uno de los principales períodos vacacionales de Honduras y que este año ha colocado nuevamente a El Salvador entre los destinos elegidos por miles de compatriotas.

El Amatillo concentra gran parte de los viajeros
El Amatillo se ha convertido en uno de los principales pasos utilizados por los hondureños que se trasladan por carretera hacia El Salvador.
Datos del Ministerio de Turismo salvadoreño citados en reportes recientes señalan que este punto fronterizo concentró el 53.2 % de los ingresos de visitantes hondureños al país hasta agosto de 2026. El Poy, en Chalatenango, representó otro 38.9 %.
El movimiento observado durante la Semana Morazánica responde tanto a la cercanía entre ambos países como a la variedad de destinos que los viajeros pueden visitar durante el período de descanso.
Las autoridades hondureñas también confirmaron un incremento en el flujo migratorio desde el inicio del asueto, particularmente en El Amatillo, El Poy y Corinto.

Largas filas y movimiento de vehículos
El desplazamiento hacia El Salvador ha generado una importante concentración de vehículos y buses turísticos en el paso fronterizo.
Familias completas han emprendido el viaje por carretera, mientras otros hondureños optaron por excursiones organizadas para recorrer diferentes destinos salvadoreños durante los días de vacaciones.
El movimiento no se limita a quienes salen del país en vehículos particulares. También se observa la presencia de motociclistas, buses y grupos de turistas que realizan los controles migratorios antes de continuar hacia su destino.
Ante el incremento de viajeros, el Instituto Nacional de Migración (INM) desplegó personal adicional en los principales puntos de entrada y salida del país.



