
El Corredor Seco de Honduras volvería a experimentar condiciones de sequía hacia finales de octubre, luego de un período en el que se esperan algunas precipitaciones, de acuerdo con las proyecciones citadas por un experto en temas climáticos y agrícolas.
La situación mantiene la preocupación en una de las zonas más afectadas por el déficit de lluvias, particularmente por los efectos que la falta de agua puede tener sobre los cultivos y la disponibilidad del recurso para las comunidades.
Según estimaciones recientes, las lluvias previstas para septiembre y octubre serían inferiores a los niveles habituales. El jefe de operaciones de Copeco, Juan José Reyes, señaló que podría registrarse un déficit de hasta 40 % durante ambos meses.
Lluvias no serían suficientes para superar la sequía
Las precipitaciones previstas para las próximas semanas podrían generar cierto alivio, pero no necesariamente representarían una recuperación completa de las condiciones hídricas en las zonas más afectadas.
De acuerdo con información divulgada previamente por autoridades meteorológicas, el período lluvioso de septiembre y octubre tendría una cantidad de lluvia menor a la habitual. El director de Cenaos, Francisco Argeñal, había advertido que este año registra condiciones particularmente secas en el Corredor Seco, asociadas también a la influencia de El Niño.
El panorama también genera preocupación para la producción agrícola, especialmente para la cosecha de postrera, debido a que los cultivos necesitan aprovechar las ventanas de lluvia disponibles durante estos meses.
Corredor Seco enfrenta pérdidas agrícolas
La falta de precipitaciones ya ha provocado afectaciones en diferentes zonas del país.
El agrónomo Jorge Cerritos advirtió que las perspectivas para la cosecha de postrera son negativas y señaló que las lluvias que puedan presentarse durante septiembre y octubre podrían no ser suficientes para completar adecuadamente el ciclo de algunos cultivos.
El frijol representa una de las principales preocupaciones, debido a la importancia de la cosecha de postrera para garantizar el abastecimiento nacional.
Ante este escenario, especialistas han señalado la necesidad de aprovechar las lluvias que se registren y fortalecer la capacidad de almacenamiento de agua mediante reservorios.



