
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, reaccionó a la aprobación de nuevas medidas para endurecer el régimen penitenciario aplicado a personas privadas de libertad vinculadas con grupos declarados terroristas y considerados de alta peligrosidad.
“¡Se les acabó el tiempo!”, expresó Zambrano al referirse a las nuevas disposiciones, que contemplan controles más estrictos sobre las visitas, comunicaciones, alimentación y movilidad de determinados privados de libertad.
El titular del Legislativo sostuvo que uno de los objetivos es evitar que desde los centros penitenciarios continúen coordinándose actividades delictivas hacia el exterior.
“Desde los centros penales no se puede seguir ordenando delitos. Vamos a trabajar en equipo por la seguridad de Honduras”, manifestó.
Las reformas fueron aprobadas por unanimidad en el Congreso Nacional y establecen un régimen especial de alta o máxima seguridad para integrantes de estructuras declaradas terroristas.
Régimen especial para privados de libertad
De acuerdo con las disposiciones aprobadas por el Congreso, las personas capturadas como integrantes de grupos declarados terroristas deberán ser trasladadas a cárceles de máxima seguridad y permanecer en áreas de aislamiento, incluso cuando todavía no hayan sido juzgadas.
La normativa también establece restricciones para evitar la comunicación no autorizada con el exterior.
Entre las medidas se contempla que los privados de libertad permanezcan en celdas individuales, sin convivencia colectiva, salvo excepciones debidamente autorizadas.
Asimismo, tendrán restringida su movilidad dentro del establecimiento y solamente podrán salir de sus celdas bajo escolta y en los horarios establecidos.
Visitas familiares y de abogados tendrán controles
Uno de los cambios anunciados está relacionado con las visitas.
Los abogados podrán ingresar bajo condiciones de supervisión y con una frecuencia máxima establecida por la normativa, mientras que las visitas familiares serán excepcionales y deberán contar con autorización.
Cuando sean permitidas, no habrá contacto físico directo, ya que podrán realizarse mediante vidrios de seguridad o medios electrónicos controlados.
Además, las visitas conyugales o íntimas quedan prohibidas para las personas sometidas a este régimen especial.
Zambrano explicó que estas restricciones buscan impedir que las visitas sean utilizadas para transmitir instrucciones hacia el exterior.
Comunicaciones serán vigiladas
Las nuevas reglas también endurecen el control sobre las comunicaciones desde los centros penitenciarios.
Los privados de libertad sometidos al régimen especial solamente podrán realizar llamadas previamente autorizadas, las cuales serán supervisadas y grabadas.
La normativa establece un máximo de una llamada al mes, con una duración de hasta 10 minutos, y únicamente hacia números previamente autorizados.
También se contempla la revisión de la correspondencia y la prohibición de utilizar teléfonos, computadoras, televisores, radios u otros dispositivos que permitan comunicaciones no autorizadas.
El Congreso además informó que se implementarán mecanismos de interferencia de comunicaciones, incluyendo aquellas realizadas mediante teléfonos satelitales.



