
Tegucigalpa.- Las autoridades judiciales desplegó este miércoles una rigurosa fiscalización en un establecimiento sanitario del Distrito Central, luego de recibir múltiples alertas sobre un esquema fraudulento que lucra con la angustia y el patrimonio financiero de los ciudadanos mediante la invención de padecimientos graves.
El modus operandi de la supuesta red consistía en contactar telefónicamente a las víctimas para ofrecerles valoraciones clínicas sin costo, empleando posteriormente artefactos tecnológicos carentes de aval sanitario para dictaminar supuestas enfermedades críticas que atemorizaban a los pacientes.

Aprovechando este estado de indefensión psicológica, los administradores del centro exigían desembolsos monetarios elevados por la supuesta evaluación y obligaban a los afectados a rubricar contratos gravosos respaldados por tarjetas de crédito, incluyendo cláusulas penales leoninas que exigían penalizaciones del treinta por ciento ante cualquier rescisión.
Las diligencias preliminares confirmaron que el establecimiento operaba al margen de la legalidad, al carecer de las autorizaciones obligatorias emitidas por la Secretaría de Salud, la Agencia de Regulación Sanitaria y el gobierno municipal, deficiencias constatadas por equipos interinstitucionales durante la intervención.
Ante la gravedad de los hallazgos, el órgano fiscal exhortó a la ciudadanía que haya caído en estas redes de estafa a formalizar sus querellantes ante las oficinas competentes, aportando la documentación probatoria necesaria para consolidar el proceso penal contra los responsables.



