
El presidente Nasry Asfura colocó la crisis financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) como el eje central de su conferencia de prensa, luego de juramentar a la delegación hondureña que participará en los XXII Juegos Deportivos Estudiantiles Centroamericanos “Codicader 2026”.
El mandatario cifró en 118 mil millones de lempiras las pérdidas acumuladas de la estatal eléctrica y anunció un plan de ajuste para reducir pérdidas, costos y subsidios, al tiempo que se comprometió a blindar constitucionalmente la empresa.
Asfura fue contundente al describir la situación de la ENEE: “118 mil millones en pérdida del ENEE… ¿cómo lo vamos a aguantar? Imposible. Entonces, o lo miramos seriamente esto, o se nos descalabra el país”.
Según el gobernante, las proyecciones anuales de pérdida rondan los 14 mil a 15 mil millones de lempiras si no se toman medidas estructurales.
El anuncio incluye un plan de acción enfocado en reducir pérdidas técnicas y comerciales, recortar costos operativos y revisar planillas institucionales.
“Entre más generamos energía, más perdemos. Ese es el control que debemos de tener”, afirmó, al destacar que el Gobierno asume la responsabilidad de cuidar “cada lempira que genera la ENEE”.
Subsidios millonarios y presión por los combustibles
Asimismo, el mandatario detalló los subsidios que actualmente sostienen el sector energético y el transporte.
Al menos 263 millones de lempiras mensuales por el apoyo temporal a los primeros 150 kilovatios de consumo residencial.
Asimismo, 156 millones de lempiras mensuales para subsidiar la tarifa del transporte público, que beneficia a más de mil 200 buses en Tegucigalpa y cientos más en San Pedro Sula, Choluteca y Santa Bárbara.
Estos desembolsos se dan en un contexto de precios récord de los combustibles. Asfura citó que el diésel ha alcanzado 143.40 lempiras en Tegucigalpa en las últimas semanas, lo que presiona aún más las finanzas públicas y obliga a priorizar gastos en salud, educación e infraestructura.
”Póngale candado… el ENEE no se vende”
Frente a iniciativas legislativas para evitar la privatización de la empresa, el presidente Asfura se mostró a favor de blindar jurídicamente la ENEE.
“Póngale candado, póngale cadena, póngale sogas de esas que anclan los barcos… lo vamos a hacer constitucional con 86 votos, que el ENEE no se vende”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que ese blindaje no puede ir acompañado de inacción; “Aquí nadie puede decir que el ENEE está en buenas condiciones financieras, eso nos está arrastrando al país”.
Por eso, llamó a los generadores a producir energía “con los mejores costos, los costos más bajos”, para sacar adelante la empresa estatal sin sacrificar la estabilidad macroeconómica.



