
Tegucigalpa.- La tensión en el sistema de salud pública ha escalado de manera drástica este miércoles, luego de que la junta directiva del Colegio Médico de Honduras (CMH), encabezada por el doctor Samuel Francisco Santos Fuentes, emitiera un tajante ultimátum de setenta y dos horas dirigido al Poder Ejecutivo para exigir la ejecución inmediata de pactos laborales largamente postergados.

El pliego petitorio, fundamentado en la falta de voluntad política oficial para honrar el acta suscrita el pasado 19 de agosto de 2026, engloba once puntos neurálgicos que van desde la liquidación total de los salarios atrasados y la aplicación de un nuevo salario base, hasta la restitución de profesionales destituidos y el pago retroactivo del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Asimismo, el gremio galeno exige celeridad en la firma de contratos administrativos para frenar una mora salarial que supera los dos meses de atraso, señalando que la estabilidad laboral de los profesionales de la primera línea no puede continuar sujeta a demoras burocráticas ni a negociaciones infructuosas.
Ante este escenario de confrontación institucional, las autoridades médicas advirtieron que, de no obtener una respuesta concreta y ejecutiva dentro del plazo fijado, el gremio procederá a convocar asambleas informativas y progresivas a nivel nacional, sin descartar medidas de presión de mayor alcance que pongan en jaque la atención hospitalaria ordinaria.
La advertencia pone contra las cuerdas la estabilidad operativa de la red sanitaria estatal, obligando al Gobierno de la República a buscar canales de entendimiento urgentes que eviten una paralización generalizada en los centros asistenciales de todo el territorio nacional.



