
Miami, Estados Unidos. .- Un panorama desolador sacude este lunes al emblemático parque nacional estadounidense tras el embate de una violenta riada que sorprendió a los excursionistas, dejando preliminarmente un saldo de dos personas fallecidas, al menos quince desaparecidos y más de sesenta ciudadanos evacuados de emergencia por los equipos de socorro del Servicio de Parques Nacionales (NPS).
El fenómeno hidrometeorológico, desatado de forma imprevista durante el fin de semana en el sector de Bright Angel Canyon y Phantom Ranch, arrastró toneladas de rocas, lodo y escombros hacia el cauce del río Colorado, destruyendo pasarelas peatonales y ocasionando daños estructurales severos en las redes de suministro de agua potable y caminos turísticos.
Las labores de localización, coordinadas estrechamente con el Departamento de Seguridad Pública estatal, permitieron recuperar el cuerpo de un hombre de 46 años cerca de Crystal Rapids, mientras los rescatistas intensifican el rastreo en medio de alertas meteorológicas que advierten sobre la persistencia de lluvias y tormentas en la región.
Ante la magnitud de los destrozos en la infraestructura crítica del parque —uno de los destinos recreativos más concurridos de la nación norteamericana—, las autoridades decretaron el cierre temporal de varias zonas de campamento y senderos principales, además de imponer severas restricciones al consumo de agua debido a los daños en el acueducto principal.
Los organismos de protección civil mantienen activos los protocolos de emergencia para ubicar a los excursionistas extraviados, en tanto que las instancias gubernamentales evalúan los daños materiales y el impacto ambiental de este inusual desastre natural que enluta a la industria turística estadounidense.



