
Tegucigalpa.- Un comité de la Organización de las Naciones Unidas manifestó su profunda preocupación por los reiterados informes sobre desalojos forzosos y el empleo de la fuerza en territorios ancestrales.
Las alertas internacionales ponen de relieve la vulnerabilidad que enfrentan los pueblos originarios y afrodescendientes ante operativos que amenazan su estabilidad y sus legítimos derechos de posesión territorial.
Organismos defensores de derechos humanos han documentado que estas acciones de lanzamiento y desocupación agravan los conflictos agrarios y sociales en diversas regiones del territorio nacional.
Ante este panorama, instancias internacionales instan al Estado a garantizar la protección efectiva de las comunidades y a revisar las actuaciones policiales para evitar mayores vulneraciones a la población.
Asimismo, se enfatiza la urgencia de establecer mecanismos de diálogo intercultural que permitan resolver de manera pacífica los diferendos sobre la tenencia de tierras ancestrales.



