
Tegucigalpa.- El presidente del Congreso Nacional, José Tomás Zambrano, arremetió fuertemente contra la dirigencia del Partido Libertad y Refundación (Libre), luego de que dicho instituto político alertara a la población sobre una supuesta estrategia gubernamental orientada a privatizar los servicios operativos de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). El líder del legislativo calificó estas acusaciones de infundadas y las atribuyó a una campaña de desinformación de la oposición.
Según el diputado Zambrano, el Partido Libre mantiene una postura sistemática de oponerse a todas las iniciativas de desarrollo y proyectos de beneficio social impulsados por la administración del presidente Nasry Asfura. El parlamentario defendió que las reformas estructurales buscan el rescate financiero de la estatal eléctrica y no su venta al sector privado, como argumentan los líderes de izquierda.

Críticas a la oposición, señalamientos históricos y defensa de reformas
El jefe del Parlamento centró sus cuestionamientos en el historial administrativo de la principal fuerza de oposición del país:
- Oposición sistemática: Zambrano criticó que la bancada de Libre rechaza de forma automática las propuestas de modernización del Estado sin presentar alternativas viables para la crisis energética.
- Señalamiento directo: El titular del Legislativo tildó de incongruente a la excandidata presidencial Rixi Moncada, señalándola directamente como una funcionaria que en el pasado tomó decisiones que encaminaron a la privatización de la ENEE.
- Defensa institucional: Aseguró que el marco legal promovido desde el Congreso Nacional pretende eficientar la distribución de energía y sanear las deudas millonarias de la empresa pública.
- Respaldo al Ejecutivo: Reafirmó el apoyo de la cámara legislativa a los planes de infraestructura y ordenamiento institucional coordinados por el gobierno de Nasry Asfura.

Debate por el modelo energético genera polarización política
Las declaraciones de Tomás Zambrano profundizan la polarización entre las principales fuerzas políticas del país respecto al modelo de gestión que debe seguir la ENEE. Mientras el oficialismo defiende la incorporación de alianzas público-privadas y auditorías técnicas para frenar las pérdidas técnicas y no técnicas de la estatal, la oposición insiste en que estas medidas representan un desmantelamiento progresivo de la soberanía energética del Estado. El cruce de señalamientos públicos ocurre en medio de las exigencias de diversos sectores empresariales y sociales, quienes demandan una solución definitiva a los constantes apagones y a las altas tarifas que afectan la competitividad comercial y la economía de las familias hondureñas.



