
El presidente electo de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura, asumirá el poder el próximo 27 de enero en una ceremonia sencilla y austera, sin la presencia de gobernantes ni jefes de Estado extranjeros, confirmó una fuente cercana al futuro mandatario.
De acuerdo con la información brindada, no se extendieron invitaciones a mandatarios internacionales, y la representación extranjera durante el acto se limitará a embajadores residentes en Tegucigalpa, embajadores concurrentes acreditados ante el Estado hondureño y representantes de organismos internacionales.
La decisión responde a la voluntad expresa de Asfura de reducir gastos y evitar ceremonias ostentosas, una línea que marcará el inicio de su administración.
Una investidura sobria en el Congreso Nacional
La ceremonia de investidura se realizará en la sede del Congreso Nacional, ubicada en el centro histórico de Tegucigalpa, dejando atrás la tradición de celebrar estos actos en el Estadio Nacional José de la Paz Herrera, como ocurrió en tomas de posesión anteriores.
Según la fuente consultada, el mandatario electo ha reiterado que su objetivo es que el evento sea sobrio, simbólico y sin excesos presupuestarios, priorizando el uso responsable de los recursos públicos.
“No es una persona suntuosa”
El pasado 26 de diciembre, la designada presidencial María Antonieta Mejía explicó que Asfura no es partidario de eventos protocolarios costosos y que su estilo personal se aleja de la ostentación.
“Prefiere abstenerse de un evento que va a tener mucho presupuesto y destinar esos recursos a actividades que beneficien al pueblo hondureño”, señaló en ese momento.
Mejía añadió que la toma de posesión será “un evento simbólico, nada ostentoso”, y adelantó que el primer día de su mandato el nuevo presidente anunciará las primeras decisiones que marcarán el rumbo de su gobierno.
Transición política tras elecciones complejas
Asfura, líder del Partido Nacional, sucederá en el poder a Xiomara Castro, del partido Libertad y Refundación (Libre), quien asumió la Presidencia en enero de 2022. Castro es esposa del expresidente Manuel Zelaya, actual coordinador general de Libre y una de las figuras más influyentes del oficialismo saliente.
En las elecciones generales del pasado 30 de noviembre, la candidata de Libre, Rixi Moncada, se ubicó en el tercer lugar, de acuerdo con los resultados oficiales del Consejo Nacional Electoral declarados el 24 de diciembre, en un proceso marcado por retrasos y cuestionamientos. El segundo lugar fue para Salvador Nasralla, del Partido Liberal.



