
El líder político advierte que los 41 diputados liberales están obligados a votar por una planilla propia
Tegucigalpa.- En una declaración cargada de advertencias, Salvador Nasralla fijó una postura radical frente a la elección de la nueva Junta Directiva del Congreso Nacional. Nasralla fue enfático al señalar que, si el Partido Nacional logra imponer su presidencia —especialmente bajo la figura de Tomás Zambrano o incluso Jorge Cálix—, el Partido Liberal no debe aceptar ningún cargo en dicha directiva, calificándola de antemano como “corrupta”.
Para Nasralla, la única garantía de una gestión honesta es que el Poder Legislativo sea presidido por un diputado del Partido Liberal de Honduras, mencionando nombres como Marlon Lara y Yuri Sabas.
La advertencia a la bancada liberal
Nasralla lanzó una advertencia directa sobre el futuro del partido si se llega a pactar con el nacionalismo para ceder la presidencia del Congreso. Aseguró que una mala decisión en este momento podría “botar para siempre” el crecimiento del partido y provocar que el millón cien mil personas que él atrajo se marchen hacia otros movimientos.
Acusaciones de delitos electorales contra consejeras del CNE
Además del tema legislativo, Nasralla arremetió contra las consejeras del CNE, Ana Paola Hall y Cossette López, acusándolas de cometer delitos electorales que “no prescriben”. Según su denuncia, las funcionarias se negaron a revisar alrededor de 1,000 actas de escrutinio especial y otras 8,000 presentadas en diciembre, incumpliendo la ley de revisar “voto por voto”.
Finalmente, reconoció que, aunque existen impugnaciones, estas no suspenden el acto reclamado, por lo que Nasry Asfura tomará posesión el 27 de enero, al igual que los diputados ya determinados por el órgano electoral, a pesar de lo que él considera una manipulación sistémica del proceso.



