
Tegucigalpa, Honduras – El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, informó que la represa San José podría entrar en funcionamiento durante el primer trimestre de 2028, como parte de los esfuerzos para mejorar el suministro de agua potable en la capital.
Según detalló el edil, el proyecto fue reactivado recientemente tras haber permanecido paralizado durante años, y ahora se perfila como una de las principales soluciones a la crisis hídrica que enfrenta Tegucigalpa.
Un proyecto rezagado por más de tres décadas
Zelaya destacó que esta represa representa la primera obra de este tipo en más de 30 años, lo que refleja el rezago en infraestructura hídrica en la capital hondureña.
El proyecto fue impulsado inicialmente por el actual alcalde capitalino cuando estaba al frente de la comuna, Nasry Asfura, pero posteriormente avanzó solo un 30 % antes de quedar abandonado en la administración pasada.
Una vez finalizada, la represa permitirá abastecer de agua potable a sectores densamente poblados como la colonia Kennedy y zonas aledañas, beneficiando también a centros educativos, unidades de salud y postas policiales.
Medidas inmediatas ante la escasez de agua
Mientras el proyecto avanza, las autoridades municipales enfrentan una situación crítica por la temporada de verano, que obligará a implementar racionamientos de agua.
El alcalde advirtió que los cortes podrían ser de entre tres a cinco días, con períodos de servicio limitados de seis a siete horas, lo que impactará directamente a miles de capitalinos.
Además, se trabaja en la recuperación de camiones cisterna para la distribución del vital líquido, ya que de 34 unidades disponibles, solo cuatro están operativas actualmente. Según el edil, se espera rehabilitar al menos 15 más en los próximos meses.
Llamado urgente al ahorro del agua
Ante este panorama, Zelaya instó a la población a adoptar una cultura de ahorro del agua, con prácticas sencillas como cerrar la llave al cepillarse los dientes o reutilizar agua doméstica para otras actividades.
El funcionario enfatizó que, aunque la represa San José representa una solución a largo plazo, en el corto plazo será clave la responsabilidad ciudadana para enfrentar la escasez.



