
Tegucigalpa.- El diputado del Partido Nacional, Nelson Márquez, lanzó una fuerte advertencia sobre la estabilidad interna del partido de Gobierno ante las voces que sugieren cambios en su cúpula. Según el parlamentario, intentar desplazar a Manuel “Mel” Zelaya Rosales de la coordinación general del Partido Libertad y Refundación (Libre) no sería un proceso pacífico, sino el detonante de un conflicto interno de grandes proporciones.
El liderazgo de Zelaya en juego
Para Márquez, la figura del expresidente Zelaya es el único factor de cohesión dentro de una estructura política que, según su visión, se encuentra fragmentada:
- Factor de unidad: El diputado opositor sostiene que “Mel” es el pegamento que mantiene unidas a las distintas facciones de Libre. Sin su liderazgo, las corrientes internas entrarían en una disputa directa por el control.
- Advertencia de conflicto: Márquez fue tajante al señalar que quitarlo de la coordinación “sería una guerra encarnizada” entre los grupos de poder que conviven dentro del oficialismo.
- Control total: El parlamentario nacionalista enfatizó que la influencia de Zelaya trasciende el partido y llega hasta las decisiones del Ejecutivo y el Legislativo.
Análisis de la crisis interna
La lectura de la oposición sugiere que Libre enfrenta tensiones crecientes debido a las aspiraciones de cara a los próximos comicios. La posibilidad de que Zelaya deje la coordinación general ha generado nerviosismo, ya que no existe una figura de relevo que genere el mismo nivel de consenso entre las bases y los líderes de las corrientes internas.
Estas declaraciones se dan en un contexto donde la oposición busca capitalizar el desgaste del Gobierno, señalando que cualquier fisura en el liderazgo de “Mel” Zelaya debilitaría drásticamente la capacidad de maniobra de Libre en el escenario político nacional.



