
Tegucigalpa.- A escasos días de concluir el mandato de la presidenta Xiomara Castro, diversos sectores de la sociedad civil señalan con preocupación la lista de compromisos que no lograron materializarse durante sus cuatro años de gobierno. Lo que inició con una plataforma de cambio estructural hoy llega a su fin con múltiples deudas pendientes en la agenda pública, dejando un sentimiento de frustración entre quienes esperaban transformaciones profundas en el sistema estatal.

El fracaso en la instalación de la CICIH
Dentro de las promesas incumplidas, la más emblemática es la instalación de la Comisión Internacional contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (CICIH). A pesar de haber sido la bandera de campaña más aplaudida y considerada la herramienta clave para combatir el saqueo de las arcas del Estado, la comisión nunca logró concretarse. Este mecanismo, que buscaba replicar modelos internacionales de justicia para frenar el drenaje de fondos públicos, pasa ahora al archivo de las tareas pendientes, debilitando la lucha contra el flagelo que consume millones de lempiras anualmente.



