
San Pedro Sula, Honduras – El uso de talco en recién nacidos y lactantes podría representar un riesgo serio para su salud, especialmente a nivel respiratorio.
Así lo advirtió la doctora Elizabeth Hasbun, pediatra neonatóloga de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal del Hospital Regional del Norte, quien hizo un llamado directo a madres y padres de familia para evitar este producto en el cuidado diario de los bebés.
“No recomiendo en ningún momento el uso del talco, de ningún tipo, para recién nacidos o lactantes”, enfatizó la especialista, al explicar que se trata de un producto cuyas partículas finas se dispersan con facilidad en el ambiente y pueden ser inhaladas o incluso ingeridas por el bebé.
Riesgo inmediato: broncoaspiración y daño pulmonar
La doctora Hasbun explicó que una de las principales preocupaciones médicas es la broncoaspiración, un evento en el que las partículas del talco ingresan a las vías respiratorias.
Estas pueden alojarse en los pulmones y provocar complicaciones graves, como neumonía, bronquitis u otras infecciones respiratorias bajas.
“El sistema respiratorio de los bebés aún está en desarrollo. Cualquier sustancia externa puede generar inflamación y afectar su función pulmonar”, señaló la neonatóloga, al recalcar que incluso pequeñas cantidades pueden desencadenar cuadros clínicos delicados.
Exposición a químicos innecesarios
Además del riesgo respiratorio inmediato, la especialista indicó que algunos estudios han vinculado el uso prolongado de talcos con ciertos tipos de cáncer.
Aunque aclaró que la evidencia científica no es completamente concluyente, insistió en que la prevención debe ser prioritaria cuando se trata de la salud infantil.
“Debemos evitar todos los químicos innecesarios que entran en nuestro cuerpo”, expresó, extendiendo su recomendación también al uso moderado de desodorantes, lociones y otros productos con compuestos artificiales, tanto en bebés como en adolescentes.
Alternativas más seguras para el cuidado infantil
La pediatra subrayó que, más allá del debate científico, el principal peligro sigue siendo la inhalación accidental de partículas.
Por ello, instó a las familias a optar por prácticas más seguras para el cuidado de la piel infantil, como una adecuada higiene, secado suave de los pliegues y el uso de productos específicamente recomendados por profesionales de la salud.
Finalmente, recordó que ante cualquier duda sobre el cuidado del recién nacido, lo más recomendable es consultar con personal médico y evitar prácticas tradicionales que puedan poner en riesgo la vida y el bienestar de los más pequeños.



