
El Progreso.- El llanto y la desesperación que embargaban a una familia y a toda una comunidad se transformaron en una profunda alegría en el municipio de El Progreso, Yoro, luego de confirmarse el hallazgo sano y salvo del pequeño Mateo Natarén, de apenas dos años de edad. El menor permanecía desaparecido desde la tarde del pasado martes, lo que había activado una intensa y angustiosa búsqueda por parte de sus familiares, vecinos y los cuerpos de seguridad del Estado en las zonas aledañas a una colonia progreseña.
Las operaciones de rastreo civil y policial culminaron de manera exitosa cuando los equipos de búsqueda lograron localizar al infante en una zona montañosa del municipio. Al momento del reencuentro, la madre del menor no pudo contener las lágrimas de emoción y alivio al abrazar nuevamente a su hijo, mientras que los parientes expresaron públicamente su profundo agradecimiento hacia Dios, la Policía Nacional y todas las personas particulares que se solidarizaron y colaboraron activamente en las labores de localización del pequeño.
Movilización comunitaria, búsqueda en montaña y el exitoso rescate del menor
Las principales incidencias que rodearon la desaparición y posterior rescate del infante en el departamento de Yoro se detallan a continuación:
- Alerta por desaparición: El pequeño Mateo Natarén, de dos años, perdió el contacto con sus familiares desde las primeras horas de la tarde del martes en un sector residencial progreseño.
- Despliegue de rastreo: Vecinos, cuerpos policiales y familiares organizaron cuadrillas de búsqueda que peinaron diversos cuadrantes geográficos de la localidad.
- Ubicación geográfica: El exitoso hallazgo del menor se registró en una densa zona montañosa perteneciente a la geografía de El Progreso.
- Estado de salud: Las autoridades informaron que, tras una primera evaluación visual, el niño fue encontrado en una condición estable, sano y salvo.
- Reacción institucional: La Policía Nacional coordinó el traslado seguro del infante para la correspondiente evaluación médica antes de ser devuelto formalmente a su núcleo familiar.
Solidaridad ciudadana y apoyo policial marcan el final feliz de la búsqueda
La resolución de este caso generó muestras de alivio y felicitaciones generalizadas en las plataformas digitales y medios locales, donde la población progreseña había difundido masivamente la fotografía del menor con la esperanza de obtener pistas sobre su paradero. Las autoridades policiales destacaron que la pronta denuncia y la estrecha colaboración entre la ciudadanía y las patrullas comunitarias resultaron determinantes para agilizar el peinado de la zona montañosa antes de que las condiciones climáticas o la oscuridad pusieran en mayor riesgo la integridad física del infante. Tras el susto, la familia Natarén retorna a la tranquilidad en su hogar, cobijada por el respaldo de una comunidad que no los dejó solos en los momentos más críticos.



