
Estados Unidos – Una jueza federal en Estados Unidos negó este sábado una solicitud para detener las redadas migratorias ordenadas por la administración del presidente Donald Trump en el estado de Minnesota, donde se han registrado protestas masivas y la muerte de dos manifestantes durante enfrentamientos con agentes federales.
La decisión fue tomada por la jueza Katherine Menéndez, quien rechazó una medida cautelar que buscaba frenar la operación conocida como “Operation Metro Surge”, impulsada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Esta iniciativa ha enviado miles de agentes de inmigración a la región para arrestar a personas indocumentadas.
Autoridades locales y federales en desacuerdo
El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, junto con los alcaldes de Minneapolis y Saint Paul, habían solicitado al tribunal la suspensión de las redadas, argumentando que violan derechos constitucionales y la soberanía estatal.
Sin embargo, la jueza consideró que, por el momento, no existe evidencia suficiente para justificar la suspensión de los operativos.
La sentencia enfatiza que la decisión de no conceder la medida cautelar no constituye un fallo definitivo sobre la totalidad de las reclamaciones presentadas, y el proceso judicial seguirá su curso.
Reacciones encontradas tras el fallo
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, celebró la decisión en redes sociales, calificándola como “una victoria para la seguridad y el orden público”, destacando la importancia de continuar con el cumplimiento de las leyes migratorias.
En contraste, las autoridades locales expresaron su decepción y preocupación, señalando que la operación ha provocado miedo, disturbios y un profundo impacto en las comunidades.
Varios líderes han insistido en que las redadas no aumentan la seguridad sino que generan división y tensión.
Protestas y tensión social tras dos muertes
La operación federal ha desatado semanas de protestas en Minneapolis y otras ciudades del estado, especialmente después de que dos manifestantes murieron a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante las movilizaciones.
Las muertes de Renée Good y Alex Pretti, ambos ciudadanos estadounidenses, han generado indignación y han intensificado las demandas de que cesen los operativos.
Grupos comunitarios y organizaciones de derechos civiles han criticado la estrategia, argumentando que el uso de la fuerza y las detenciones masivas no abordan las causas profundas de la migración ni respetan los derechos individuales.



