
Tegucigalpa.- Tras la finalización del proceso electoral y el reciente cambio de mando municipal el pasado 25 de enero, el exalcalde del Distrito Central, Jorge Aldana, rompió el silencio con un mensaje cargado de desafío y determinación. Aldana, quien buscaba la reelección bajo la bandera del partido Libre, calificó los resultados como un “robo” a la voluntad popular, asegurando que toda la nación fue testigo de las irregularidades.

“Ganamos la elección. Nos robaron, y toda Honduras fue testigo. Ahora deberán enfrentarse al juicio del pueblo y de la historia”, sentenció el exedil, quien ha mantenido una postura firme de no reconocimiento ante la victoria oficial de Juan Diego Zelaya del Partido Nacional.
La batalla por los votos
El conflicto post-electoral en la capital se centró en la disputa de aproximadamente 100,000 votos contenidos en más de 430 actas que, según Aldana y su equipo técnico, presentaban inconsistencias graves y no fueron recontadas voto por voto como exigían.



