
La Esperanza.- En un paso firme hacia la integración centroamericana, las ciudades de La Esperanza e Intibucá se convirtieron en el escenario de la firma de una ambiciosa Alianza Turística Binacional. El acuerdo busca convertir la frontera en un puente de desarrollo, uniendo la oferta cultural, natural y gastronómica de El Salvador y Honduras.
Un corredor turístico estratégico
El convenio, suscrito por el ministro de Turismo de Honduras, Andrés Ehrler, y su homóloga de El Salvador, Morena Valdez, se enfoca en dinamizar el flujo de visitantes en una ruta que conecta destinos clave:
- El Salvador: Departamento de Morazán.
- Honduras: Municipios de La Esperanza, Intibucá y Marcala.
Esta alianza permitirá la promoción y comercialización conjunta de estos destinos, facilitando que los turistas nacionales e internacionales disfruten de un circuito integrado que resalta la riqueza de la zona lenca y el oriente salvadoreño.

Herramientas visuales y desarrollo económico
Como parte de la jornada, se develaron carteles promocionales binacionales que servirán para visibilizar a los operadores turísticos locales y los principales atractivos del territorio. Los organizadores destacaron que este esfuerzo articulado entre el sector público y privado (liderado por CANATURH Intibucá – La Paz y CORSATUR) tiene objetivos claros:
- Generación de empleo: Crear oportunidades directas en las comunidades receptoras.
- Impulso a MiPyMEs: Fortalecer a los pequeños hoteles, restaurantes y artesanos de la región.
- Turismo Sostenible: Apostar por un crecimiento económico que respete el entorno natural y cultural.
Integración como motor de crecimiento
“Esta firma marca un hito en la cooperación entre países hermanos”, resaltaron las autoridades durante el evento. La alianza no solo busca beneficios económicos, sino también fomentar el intercambio cultural entre comunidades que comparten historia y tradiciones similares.



