
Estados unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha escalado las tensiones con Ottawa al amenazar con imponer un arancel del 100% a todas las importaciones canadienses. Esta drástica medida surge como respuesta a la intención del primer ministro, Mark Carney, de concretar una “asociación estratégica” con China. A través de su plataforma Truth Social, Trump calificó este posible acuerdo como una traición y una amenaza directa a la seguridad económica estadounidense, acusando a Canadá de intentar convertirse en un “puerto de descarga” para que productos chinos evadan las restricciones de Washington.

El conflicto: Vehículos eléctricos y el futuro del T-MEC
El núcleo de la disputa radica en la decisión de Canadá de reducir del 100% al 6% los aranceles para vehículos eléctricos chinos, a cambio de beneficios para sus exportaciones de semillas de colza (canola). Este giro de 180 grados en la retórica de Trump, quien hace apenas una semana veía con buenos ojos el acercamiento, pone en jaque la estabilidad del T-MEC. De ejecutarse la amenaza, el impacto sería catastrófico para Canadá, que envía el 75% de sus exportaciones a EE. UU., afectando sectores que ya sufren aranceles previos en acero, aluminio y componentes automotrices impuestos desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en 2025.
Puntos críticos de la tensión:
- Arancel propuesto: 100% a todos los productos canadienses si firman con China.
- Acuerdo Ottawa-Pekín: Entrada de 49 mil vehículos eléctricos chinos con arancel reducido.
- Antecedentes: Ya existen aranceles del 25% al 50% en acero y 25% en piezas de autos.
- Riesgo: Paralización total de las cadenas de suministro de Ontario y el Medio Oeste de EE. UU..



