
Según expertos en temas energéticos los precios seguirán aumentando en los próximos meses.
Tegucigalpa. El exgerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, José Manuel Arriaga Yacamán, advirtió que Honduras enfrenta la peor crisis financiera de la estatal desde su creación en 1957.
Señaló que los incrementos en la tarifa eléctrica apenas comienzan y que el panorama se volverá más complicado en los próximos meses. El exfuncionario alertó que la situación presionará tanto a la empresa como a los consumidores.
Arriaga indicó que el reciente ajuste del 10 % en la tarifa resultaba necesario y debió aplicarse desde diciembre del año pasado. Explicó que el diferimiento del aumento agravó la situación financiera de la ENEE. También aseguró que el incremento actual no representa la principal preocupación. “No es tanto este incremento lo que preocupa, sino lo que viene. Lo peor está por venir”, enfatizó.
El exgerente explicó que el alza en los precios internacionales del petróleo impactará de forma directa los costos de generación eléctrica. Detalló que el precio del búnker subió de 60 a más de 90 dólares por barril. Señaló que ese comportamiento podría provocar incrementos de al menos 5 a 6 centavos de dólar por kilovatio generado en plantas térmicas. Consideró que ese aumento se trasladará a la tarifa final.
Arriaga también advirtió que la demanda energética crecerá durante los meses de abril, mayo y junio. Indicó que el aumento de las temperaturas, posiblemente influenciado por la transición al fenómeno de El Niño, presionará el sistema eléctrico. Explicó que el país dependerá de hasta 450 megavatios de generación a base de diésel. Subrayó que esta fuente representa una de las opciones más costosas y elevará el precio para los consumidores.
El exfuncionario cuestionó la falta de planificación energética en las últimas administraciones. Señaló que desde 2001 no se realiza una licitación de gran escala para contratar energía con tecnología moderna y costos competitivos.
Criticó que el país haya vivido de emergencia en emergencia con generación cara en costos variables y fijos. Agregó que una planificación con cinco años de anticipación habría permitido incorporar tecnología de punta y costos más bajos, lo que evitaría la contratación de energía costosa en la actualidad.



