
El Domingo de Ramos, celebrado este 29 de marzo de 2026, reunió a cientos de fieles en Tegucigalpa, quienes recorrieron las calles del centro capitalino para conmemorar la entrada de Jesús a Jerusalén, dando inicio a la Semana Santa.
Familias, jóvenes y niños llegaron a la Iglesia El Calvario con ramos de palma y corozo, símbolos de fe y bienvenida según los evangelios.

Procesión de fe y reflexión espiritual
Desde tempranas horas, los feligreses comenzaron a marchar entre cantos y oraciones hasta la Catedral de San Miguel de Arcángel, en el Parque Central. Más que una marcha religiosa, este recorrido representa un momento de introspección y renovación espiritual para quienes participan activamente en la tradición.
Durante la homilía, el arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nacher, invitó a la feligresía a vivir una Semana Mayor de reconciliación y perdón. “Los hondureños necesitamos de la conversión, del perdón y dejar a un lado el odio”, expresó a los asistentes.

Tradición familiar y sentido comunitario
Para muchas familias, participar en la procesión de Domingo de Ramos es un ritual que se repite cada año, fortaleciendo la unidad familiar y los lazos comunitarios. Miembros de cofradías históricas, como los Caballeros del Santo Entierro, destacaron la importancia de transmitir estas prácticas religiosas de generación en generación.
Símbolos, colores y arte religioso
A lo largo de la ruta, se observaron alfombras de serrín y colores, una expresión artística que acompaña las celebraciones y que forma parte del patrimonio cultural de Honduras. Vendedores ofrecían palmas y corozo a quienes llegaban a la catedral para participar en la misa principal, convirtiendo la procesión en un evento lleno de simbolismo y tradición.
Semana Santa: un panorama nacional
Aunque la procesión en Tegucigalpa fue de gran participación, otras ciudades del país también realizaron ceremonias similares, garantizando que la fe y la tradición llegaran a toda Honduras.
Los expertos en liturgia recuerdan que el Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Mayor, que culminará con la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, pilares fundamentales de la fe católica.



