
En su primer Domingo de Ramos como líder de la Iglesia católica, el papa León XIV lanzó un contundente mensaje a favor de la paz ante miles de fieles que se congregaron en la Plaza de San Pedro.
Su homilía, cargada de simbolismo y de un profundo tono espiritual, giró en torno a un llamado directo a detener la violencia en todas sus formas.
“Cristo, Rey de la paz, sigue clamando desde su cruz: ¡Dios es amor! ¡Tengan piedad! ¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!”, proclamó el pontífice estadounidense, remarcando que Dios nunca respalda la guerra ni puede ser utilizado como argumento para justificar el enfrentamiento.
Un mensaje centrado en la reconciliación
En medio de los ramos de olivo que llenaron la explanada vaticana, León XIV destacó que Jesús es el verdadero Rey de la paz, aquel que busca “reconciliar al mundo en el abrazo del Padre y derribar los muros que nos separan del prójimo”.
El papa evitó mencionar conflictos actuales de manera directa, pero profundizó en el ejemplo de Cristo como guía de reconciliación:
- “Jesús no se armó, no buscó defenderse ni librar guerras”.
- “Mostró el rostro manso de Dios, que rechaza la violencia”.
- “En lugar de salvarse a sí mismo, se entregó en la cruz”.
Su reflexión también se centró en el sufrimiento humano. León XIV aseguró que en el último grito de Jesús “escuchamos el llanto de quienes están abatidos, de quienes carecen de esperanza, de quienes están solos o enfermos”, y especialmente “el dolor de todas las víctimas de la violencia y de la guerra”.
La paz encomendada a María
La homilía incluyó una evocación a las palabras del recordado obispo italiano Tonino Bello, un referente del pacifismo cristiano. El papa retomó su plegaria para pedir la intercesión de María:
“Que los destellos de las guerras se reduzcan a luces crepusculares.
Que los sufrimientos de los pobres lleguen a sus últimos estertores.
Y que, por fin, las lágrimas de todas las víctimas se sequen como escarcha bajo el sol de la primavera”.
El mensaje, profundamente emotivo, buscó abrir la Semana Santa con un tono de esperanza y de compromiso con el diálogo.
Su primera Semana Santa como pontífice
Este Domingo de Ramos marca el inicio de la primera Semana Santa de León XIV desde su elección el 8 de mayo del año pasado. El Vaticano confirmó que el pontífice mantendrá el tradicional viacrucis en el Coliseo de Roma, uno de los actos más multitudinarios.
También anunció un cambio significativo: la misa del Jueves Santo regresará a la basílica de San Juan de Letrán, rompiendo con la tradición instaurada por el papa Francisco, quien la celebraba en cárceles, centros de migrantes u otros espacios vulnerables.
La Iglesia vive así un nuevo capítulo litúrgico bajo la guía de un pontífice que ha dejado claro su énfasis en la paz como prioridad espiritual y pastoral.



