
Tegucigalpa.- Tras concluir el acto oficial en el Congreso Nacional, el recién juramentado presidente de Honduras, Nasry “Tito” Asfura, salió a las afueras del recinto legislativo para compartir directamente con la ciudadanía que se congregó para celebrar el inicio del periodo 2026-2030. En un gesto que rompe con la rigidez de los traspasos de mando tradicionales, el mandatario se mezcló entre los asistentes, estrechando manos y agradeciendo el respaldo popular. “Esto es lindo, saber y tener ese calor del pueblo, y así lo devuelvo”, afirmó emocionado, subrayando que su administración se caracterizará por el contacto permanente con la gente.

“Una toma de posesión por Honduras”
Asfura calificó la ceremonia como diferente y especial, destacando que la decisión de realizarla en la sede del Parlamento —y no en el Estadio Nacional como era costumbre— respondió a un criterio de austeridad y enfoque en las necesidades del país. “Esta toma de posesión fue distinta, fue por Honduras”, concluyó el mandatario, quien estuvo acompañado por sus designados presidenciales María Antonieta Mejía, Carlos Flores y Diana Herrera. El presidente cerró su primer encuentro con el pueblo en las calles reafirmando su lema de campaña: trabajar “24/7” para devolver con resultados el cariño y la confianza depositada en las urnas.
Detalles del evento:
- Lugar: Afueras del Congreso Nacional, Tegucigalpa.
- Mensaje central: Gratitud, bendiciones y compromiso de trabajo constante.
- Carácter del acto: Austero, simbólico y cercano a la población.
- Fecha: Martes 27 de enero de 2026.
Este inicio de gestión no solo rompió con los moldes tradicionales de la pompa política, sino que reafirmó la esencia humana de un mandatario que prefiere el asfalto y el contacto directo antes que los lujos del protocolo.



