
Bahamas.- Un estudio científico sin precedentes ha revelado una alarmante realidad sobre la contaminación del ecosistema marino en las Bahamas. Investigadores del Cape Eleuthera Institute, en colaboración con aliados internacionales, detectaron la presencia de cocaína, cafeína y diversos medicamentos en el organismo de tiburones que habitan cerca de esta isla, evidenciando el impacto directo de la actividad humana en la fauna silvestre.
Hallazgos de la investigación
El estudio analizó muestras de sangre de 85 ejemplares de tiburones para rastrear la presencia de sustancias ilícitas, estimulantes y fármacos. Los resultados fueron contundentes:
- Sustancias detectadas: Se identificó cafeína (el compuesto más común), seguida de analgésicos como acetaminofén y diclofenaco, además de rastros de cocaína.
- Alcance del estudio: De los especímenes analizados, 28 presentaron al menos una de estas sustancias en su sistema.
- Hito científico: Es la primera vez en el mundo que se documenta cafeína y acetaminofén en tiburones, y la primera vez que se halla cocaína y diclofenaco en estos animales dentro del archipiélago de Bahamas.

Causas y preocupación ambiental
Los expertos vinculan estos hallazgos con la presión antropogénica en zonas clave para la biodiversidad:
- Vínculo turístico: Las mayores concentraciones de químicos se registraron en áreas con alta actividad turística, particularmente cerca de donde se realizan excursiones de buceo, sugiriendo que los desechos humanos llegan directamente al hábitat de los tiburones.
- Alteraciones biológicas: Aunque todavía no se confirman daños letales o enfermedades graves, los científicos ya identificaron cambios en los indicadores biológicos de los escualos.
- Riesgo para el ecosistema: La presencia de estos compuestos podría alterar el comportamiento de los tiburones, lo que afectaría el equilibrio de la cadena alimentaria marina, esencial para la salud de los arrecifes y la economía turística de la región.



