
Puerto Cortés.- El mandatario hondureño, Nasry Asfura, se refirió este lunes a la compleja situación que enfrentan más de 50,000 compatriotas tras la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS). Según las declaraciones del jefe de Estado, el desgaste en los vínculos diplomáticos durante los últimos cuatro años entre la administración de Xiomara Castro y la Casa Blanca fue un factor determinante que agravó las decisiones judiciales adoptadas por las autoridades migratorias estadounidenses.

Ante este escenario, Asfura informó que ha solicitado, por vías extraoficiales, que el gobierno norteamericano evalúe de manera pormenorizada cada expediente. El gobernante destacó que miles de estos hondureños han residido en el país del norte por periodos de hasta cuatro décadas, consolidándose como ciudadanos ejemplares, trabajadores constantes y, en muchos casos, inversionistas que han mantenido un comportamiento intachable frente a la normativa legal vigente.
El presidente subrayó que, si bien la determinación final corresponde al sistema judicial de Estados Unidos, su administración se mantiene enfocada en preparar un plan integral para garantizar una acogida digna en territorio nacional. El objetivo es crear una estructura de oportunidades, bienestar y emprendimiento que permita a los compatriotas que deban retornar al país integrarse de forma productiva al desarrollo de una “nueva Honduras”.

“Aquí estamos para hacer lo mejor por ellos”, enfatizó Asfura al referirse al compromiso gubernamental de brindar asistencia y abrir las puertas del mercado interno a quienes han demostrado, a través de años de esfuerzo en el extranjero, ser personas dedicadas a la prosperidad. La administración actual busca mitigar el impacto de esta medida, apostando por la reinserción económica de quienes han contribuido al prestigio de la nación hondureña en el exterior.



