
El Gobierno de Honduras declaró estado de emergencia en el Régimen de Enfermedad y Maternidad del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), ante el deterioro sostenido en la atención y el riesgo que enfrentan miles de derechohabientes. La medida busca una intervención integral y urgente para rescatar los servicios médicos.
El decreto ejecutivo PCM-007-2026 fue aprobado en Consejo de Secretarios de Estado bajo modalidad virtual y establece una intervención nacional durante un período de un año, con énfasis en resolver necesidades inmediatas y estructurales del sistema.
Una crisis que exige respuesta inmediata
El artículo 1 del decreto señala que la emergencia responde a la crisis operativa y administrativa que ha limitado el acceso a servicios de salud oportunos. La mora quirúrgica, la falta de insumos, el desabastecimiento de medicamentos y la precariedad en algunos centros asistenciales aceleraron la decisión del Ejecutivo.
Entre los principales objetivos destacan:
- Reducir la mora quirúrgica acumulada.
- Garantizar el abastecimiento continuo de medicamentos e insumos médicos.
- Fortalecer el equipo hospitalario en todas las instalaciones del IHSS.
- Agilizar la contratación de personal especializado.
- Asegurar una gestión eficiente de servicios subrogados para atender casos urgentes.
El Gobierno aseguró que la medida es excepcional, temporal y necesaria para devolver la dignidad en la atención médica, colocándo al paciente en el centro de las acciones gubernamentales.
Pacientes deben recibir un servicio humano y oportuno
La intervención permitirá implementar soluciones inmediatas, pero también impulsar cambios de fondo que garanticen estabilidad y un servicio de salud digno.
“Con esta decisión reafirmamos el compromiso de priorizar la vida y el bienestar de la población asegurada”, indicó la administración central en un comunicado oficial.
La declaratoria entra en vigencia de inmediato y habilita la ejecución de acciones administrativas y logísticas para enfrentar los desafíos más apremiantes del IHSS, un sistema que por años ha enfrentado denuncias de saturación, falta de personal y precariedad en la atención.



