
Tegucigalpa, Honduras – El gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Gustavo Boquín, informó que tras una revisión interna se detectó la inasistencia de al menos 150 colaboradores, lo que evidenció un uso ineficiente del recurso humano dentro de la institución.
Según explicó, esta situación obligó a las autoridades a tomar decisiones orientadas a reducir la carga administrativa y mejorar el funcionamiento de la entidad encargada del servicio de agua en el Distrito Central.
“Encontramos más de 1,050 empleados, pero algunos ni siquiera llegaban a sus labores. Hemos comenzado un proceso de racionalización del recurso humano, tomando decisiones difíciles, pero necesarias”, indicó el funcionario.
Buscan una gestión más eficiente y transparente
Boquín destacó que estas medidas cuentan con el respaldo del alcalde capitalino, Juan Diego Zelaya, así como de la junta directiva de la institución, con el objetivo de fortalecer el orden administrativo y la disciplina financiera.
El gerente aseguró que la meta es construir una planilla más eficiente, alineada con estándares internacionales, tomando como referencia sistemas de agua potable de ciudades como Medellín, México y países de Centroamérica.
“Queremos implementar buenas prácticas que permitan mejorar el sistema y brindar un servicio digno a la población”, agregó.
Prometen mejoras en el servicio en ocho meses
Las autoridades de UMAPS proyectan que en un plazo de ocho meses la ciudadanía comience a percibir mejoras significativas en el suministro de agua potable, especialmente en sectores históricamente desatendidos.
Boquín adelantó que ya se han logrado avances iniciales, como el control de aguas negras en la ciudad en un corto período, y reiteró el compromiso de ampliar la cobertura del servicio.
“Esperamos atender colonias que durante años no han tenido acceso al agua potable. Ese es uno de nuestros principales objetivos”, concluyó.



