
Tegucigalpa.- Los países que conforman el Triángulo Norte de Centroamérica —Honduras, Guatemala y El Salvador— han puesto en marcha una ambiciosa estrategia para fortalecer la integración económica y agilizar el intercambio de mercancías en la región. El plan se centra en la creación de un Bien Público Regional (BPR), una iniciativa diseñada para dotar a las aduanas y puestos fronterizos de herramientas comunes que reduzcan costos operativos y tiempos de espera.
Potencia económica: El peso del Triángulo Norte en la región
La relevancia de este acuerdo radica en el enorme impacto económico que representan estas tres naciones en el contexto centroamericano:
- PIB Regional: El Triángulo Norte concentra el 49.7% del Producto Interno Bruto (PIB) de toda Centroamérica.
- Demografía y territorio: Estas naciones albergan al 68% de la población regional y cubren el 57% del territorio centroamericano.
- Intercambio comercial: Solo en 2022, el comercio intrarregional entre estos tres países alcanzó la cifra de 9,553 millones de dólares, canalizados a través de plataformas informáticas compartidas.
Integración profunda: Avances en aduanas y libre tránsito
El proceso se apoya en el esquema de “Integración Profunda” que ya opera con éxito entre Honduras y Guatemala, y al cual El Salvador se adhirió plenamente para consolidar un mercado común. Entre los instrumentos clave mencionados destacan:
- FYDUCA: La Factura y Declaración Única Centroamericana, que permite el libre tránsito de mercancías mediante procesos digitales simplificados.
- Puestos fronterizos integrados: La operatividad en puntos estratégicos como Corinto, Agua Caliente y El Florido, donde se han gestionado más de 76,000 transacciones bajo un modelo de control unificado.
- Soporte técnico: La Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA) lidera el acompañamiento técnico para asegurar que la plataforma informática comunitaria responda a las necesidades de los exportadores e importadores.
Visión 2026: Hacia una región más competitiva
Para este año, las autoridades buscan que la facilitación del comercio se convierta en el motor principal de la competitividad frente a otros bloques económicos. El objetivo del Bien Público Regional es estandarizar los procesos sanitarios, fitosanitarios y de origen, eliminando la burocracia que históricamente ha frenado el crecimiento del sector retail y manufacturero en la zona. Con estas herramientas, el Triángulo Norte aspira a consolidarse como la octava economía más grande de Latinoamérica.



