
San Pedro Sula.- Una escalada de violencia delictiva ha puesto en alerta máxima al sector comercial de la capital industrial. En menos de 24 horas, al menos cinco establecimientos fueron víctimas de robos sistemáticos en puntos estratégicos de la ciudad, dejando pérdidas económicas que superan los cientos de miles de lempiras. Los afectados denuncian que los delincuentes operan con total impunidad, aprovechando la vulnerabilidad de los locales durante la noche y madrugada.
Millonario robo en barrio Los Andes: Emprendedores los más golpeados
Uno de los ataques más contundentes ocurrió en un edificio de emprendedores ubicado en la avenida Circunvalación, en el barrio Los Andes. Según los propietarios, un sujeto de complexión delgada logró ingresar al inmueble tras romper los vidrios con una piedra, logrando sustraer una cantidad masiva de joyas y teléfonos celulares de alta gama. Las pérdidas en este solo establecimiento se estiman en aproximadamente 400,000 lempiras. Las cámaras de seguridad captaron al sospechoso actuando con “calma” durante al menos 10 minutos dentro del local.
Ataque masivo en barrio Medina: Negocios asaltados en cadena
La ola delictiva no se detuvo en el sector noroeste; en el barrio Medina, los comerciantes reportaron una serie de asaltos consecutivos. Los delincuentes atacaron diversos rubros, afectando a:
- Ventas de repuestos: Locales forzados para extraer mercadería especializada.
- Sector alimenticio: Panaderías y puestos de comida que reportaron daños en puertas y vidrios para el ingreso de los malvivientes.
- Equipos de valor: Los locatarios informaron que los delincuentes seleccionan específicamente herramientas y artículos fáciles de comercializar en el mercado negro.
Clamor ciudadano: Exigen presencia policial permanente
Ante la frecuencia y violencia de estos hechos, los comerciantes y emprendedores de San Pedro Sula han hecho un llamado enérgico a las autoridades de seguridad. Los afectados coinciden en que estos no son eventos aislados, sino parte de una dinámica criminal que se ha intensificado en el inicio de 2026. Exigen patrullajes preventivos y acciones de inteligencia que permitan desarticular a los responsables, quienes, en algunos casos, ya han sido identificados por sistemas de videovigilancia privada.



