
La Fenagh informó que al menos unas tres mil familias productoras serán afectadas por las fuertes lluvias.
Tegucigalpa. Más de 6,000 familias del litoral Atlántico resultan afectadas por el fuerte temporal que impacta la zona norte de Honduras, informó el director ejecutivo de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (FENAGH), José Chacón.
De acuerdo con el dirigente gremial, entre 2,000 y 3,000 productores de los rubros de leche, carne y palma africana figuran entre los más perjudicados, debido a las intensas lluvias que han provocado inundaciones, daños en puentes y el colapso de varias carreteras, dificultando el traslado de la producción.
Chacón señaló que actualmente se recopila información desde distintas regiones para dimensionar el impacto real del fenómeno climático; sin embargo, adelantó que ya se registran afectaciones severas en la infraestructura. “Muchos productores no están logrando movilizar ni entregar sus productos”, afirmó.
Piden apoyo del nuevo gobierno
Asimismo, indicó que en los próximos días se llevará a cabo un análisis detallado de las pérdidas económicas, en coordinación con las autoridades correspondientes, a fin de determinar el alcance total de los daños ocasionados por el temporal.

El representante de FENAGH también advirtió que las nuevas autoridades enfrentan un desafío significativo, particularmente el nuevo titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y el Poder Ejecutivo. A su juicio, la situación actual es consecuencia del abandono histórico de las zonas productivas del país.
“No es posible que para acceder a zonas turísticas se tenga que transitar por carreteras en pésimo estado, que representan un riesgo, y mucho menos para llegar a las zonas productivas. Cada vez que ocurre un temporal, la producción queda atrapada en las fincas y se pierde por falta de vías adecuadas”, lamentó.
Finalmente, Chacón subrayó que uno de los principales retos del gobierno es invertir en infraestructura rural, como carreteras, puentes y sistemas de drenaje, que permitan a los productores comercializar sus productos y evitar cuantiosas pérdidas durante la temporada de lluvias.



