
El mercado global de metales preciosos ha entrado en una fase de euforia y cautela. El oro ha roto la barrera de los 5,600 dólares por onza en los mercados a futuro, marcando su novena sesión consecutiva de máximos. Esta escalada sin precedentes se debe a que los inversores buscan refugio ante el recrudecimiento de las tensiones bélicas entre Estados Unidos e Irán y la notable debilidad del dólar estadounidense.

Escalada en el Golfo Pérsico
La retórica agresiva del presidente Donald Trump, quien ha advertido con ataques militares a Teherán si no se negocia un nuevo acuerdo nuclear, ha disparado las alarmas. El despliegue de una flota del Pentágono en el Golfo Pérsico y la respuesta de Irán con el refuerzo de su arsenal de drones han creado un escenario de incertidumbre mundial.

Esta “tormenta perfecta” también ha impactado otros activos:
- Plata: Alcanzó un récord histórico superando los 120 dólares por onza (64% de crecimiento anual).
- Petróleo Brent: Superó los 70 dólares por barril, impulsado por el temor a un bloqueo en el Estrecho de Ormuz.
- Divisas: El dólar se debilita frente al yen, mientras la Reserva Federal genera expectativas de nuevos recortes de tasas.
Contraste institucional
Mientras el secretario del Tesoro, Scott Bessent, intenta calmar a los mercados asegurando que Washington desea un dólar fuerte y no busca su depreciación, los operadores parecen ignorar el discurso oficial. La atención sigue puesta en los movimientos militares en Medio Oriente y la inestabilidad política que emana de la Casa Blanca, factores que consolidan al oro como el activo rey de la crisis.
Impacto en los mercados:
- Oro: $5,600+ (Máximo histórico).
- Plata: $120+ (Récord histórico).
- Crudo Brent: $70+ (Nivel más alto desde septiembre).
- Riesgo Geopolítico: Amenaza de interrupción del flujo energético global.



