
Estados Unidos.- El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, compareció este miércoles ante el Senado para desglosar la política exterior hacia Venezuela. Rubio aseguró que el objetivo central es guiar al país hacia una transición que culmine en elecciones libres y justas, subrayando que la estabilidad regional es la prioridad absoluta tras la salida de Nicolás Maduro. Aunque descartó planes de intervención militar inminente, advirtió que el uso de la fuerza sigue siendo una opción latente si el actual gobierno interino de Delcy Rodríguez desvía sus objetivos democráticos.

Control del petróleo y apoyo a la oposición
Un punto clave de la estrategia presentada es el manejo de los recursos energéticos para estabilizar la economía nacional sin alimentar redes de corrupción:
- Mecanismo de supervisión: Se permitirá la venta de petróleo sancionado a precios de mercado para financiar el aparato gubernamental y la seguridad.
- Respaldo a María Corina Machado: Rubio destacó que la Premio Nobel de la Paz tiene un lugar fundamental en el proceso y anunció una reunión con ella en el Departamento de Estado.
- Presos políticos: El secretario reconoció que la liberación de detenidos es más lenta de lo esperado, con aproximadamente 2,000 personas aún bajo custodia por motivos políticos.
- Control institucional: Rubio admitió que la transición es delicada debido a que el “control de las armas y las instituciones” aún permanece en manos del régimen administrativo actual.
Puntos destacados de la comparecencia:
- Meta: Una Venezuela “amiga, próspera y democrática”.
- Condición: Cooperación plena de Delcy Rodríguez para evitar sanciones mayores o uso de fuerza.
- Seguridad: Los ingresos petroleros se destinarán directamente a fortalecer la seguridad y el bienestar del pueblo.



