
Tegucigalpa. – La discusión sobre la nueva Ley de Empleo Temporal ha vuelto al centro de la agenda legislativa y económica del país. Mientras el Congreso Nacional avanza en el análisis de la normativa, el sector privado y diversos analistas mantienen una postura de cautela, señalando la necesidad de una ley que garantice seguridad jurídica tanto para empleadores como para trabajadores.
Expectativas del sector productivo
Para el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) y las cámaras de comercio, la aprobación de una normativa de empleo parcial es urgente para dinamizar el mercado laboral, especialmente en sectores como el turismo, el comercio y la agroindustria. Sin embargo, persisten dudas sobre si el nuevo texto legal proporcionará los incentivos necesarios para la contratación masiva o si, por el contrario, generará confusiones administrativas.
Los empresarios sostienen que, ante la alta tasa de desempleo, contar con un marco legal claro para el empleo temporal es vital para integrar a miles de jóvenes y mujeres al mercado formal, respetando siempre los derechos y beneficios sociales de ley.
El rol del Congreso Nacional
Desde el Poder Legislativo, se busca que la ley no solo reactive la economía, sino que también evite la precarización laboral. El debate actual se centra en encontrar el equilibrio que permita a las empresas contratar por horas o temporadas específicas, asegurando que el trabajador reciba el pago proporcional de sus prestaciones, décimo tercer y décimo cuarto mes de salario.
Un paso clave para la inversión
Analistas económicos coinciden en que la resolución de estas dudas es fundamental para atraer inversión extranjera. Un marco legal moderno de empleo temporal permitiría a Honduras competir de mejor manera en la región, ofreciendo flexibilidad operativa a las empresas y, al mismo tiempo, brindando una fuente de ingresos digna a quienes no pueden acceder a una jornada completa de ocho horas.



