
Tegucigalpa, Honduras – El alcalde electo del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, sostuvo este jueves una reunión de trabajo con la junta directiva del Colegio de Ingenieros Civiles de Honduras (CICH), con el objetivo de agilizar los procesos de construcción y enfrentar de manera técnica los retos críticos de agua y saneamiento que afectan a Tegucigalpa y Comayagüela.
El encuentro fue presidido por Tania Murillo, en representación del CICH, y contó además con la participación de la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (AIDIS), representada por su presidenta Mirna Argueta, quienes destacaron la importancia de una coordinación temprana con la nueva administración municipal.

Hacia un convenio de cooperación técnica
Durante la reunión se acordó avanzar en un convenio de cooperación entre el CICH y la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), orientado a fortalecer la coordinación técnica, facilitar los procesos constructivos y ordenar el crecimiento urbano de la capital, históricamente marcado por la expansión desordenada.
Entre los principales acuerdos figura la conformación de una mesa técnica de trabajo, que tendrá como prioridades agilizar los permisos de construcción, certificar ingenieros civiles habilitados para la tramitación de dichos permisos y la implementación de una ventanilla única en las instalaciones del CICH para el pago de tasas municipales vinculadas al sector construcción.
Asimismo, se abordó la necesidad de ordenar y transparentar los pagos de aranceles a los ingenieros civiles, reduciendo tiempos, costos y trámites innecesarios tanto para profesionales como para desarrolladores y ciudadanos.

El desafío estructural del agua y el saneamiento
La reunión también permitió un diálogo técnico profundo sobre los desafíos estructurales en materia de agua potable y saneamiento, considerados uno de los principales problemas del Distrito Central.
Durante el encuentro se expuso que 3.7 millones de hondureños consumen agua insegura y que más de un millón de personas carecen de saneamiento adecuado, una problemática que impacta con mayor fuerza a las zonas periurbanas de Tegucigalpa, donde se concentra una parte significativa de esta población.
Además, se advirtió que el sistema de alcantarillado sanitario de la capital es obsoleto, y que una gran cantidad de aguas residuales se descargan sin recibir un tratamiento adecuado, generando riesgos ambientales y de salud pública.
Compromiso de la nueva administración municipal
En ese contexto, Juan Diego Zelaya reafirmó que su gestión municipal priorizará mejorar la continuidad y calidad del servicio de agua, reducir las pérdidas actuales que oscilan entre el 38 % y 40 % y cerrar la brecha de acceso a agua potable y saneamiento, especialmente en barrios y comunidades periurbanas históricamente olvidadas.
“Para devolverle el orden a la ciudad necesitamos planificación, criterio técnico y trabajo conjunto con quienes saben construirla. La Alcaldía no puede ser un obstáculo; debe ser una aliada del desarrollo y de las soluciones de fondo”, expresó el alcalde electo.
Apertura al trabajo conjunto
Los representantes del CICH y AIDIS valoraron de forma positiva la apertura al diálogo mostrada por Zelaya y manifestaron su disposición de colaborar activamente con la nueva administración municipal en la formulación de soluciones técnicas, sostenibles y de largo plazo, orientadas a transformar la infraestructura urbana del Distrito Central.



