
Tegucigalpa, Honduras – El alcalde del Distrito Central, Jorge Aldana, se pronunció este jueves con un mensaje firme y directo al pueblo capitalino, asegurando que rinde cuentas “con las manos limpias y la frente en alto”, tras cuatro años de gestión municipal que, según afirmó, transformaron una alcaldía saqueada, endeudada y sin rumbo en una institución enfocada en la gente.
Aldana destacó que durante su administración se priorizaron las necesidades más urgentes de Tegucigalpa y Comayagüela, especialmente el acceso al agua potable, la ejecución de obras de mitigación ante riesgos climáticos y programas de desarrollo humano orientados a los sectores más vulnerables.
“Con hechos y resultados llegamos al corazón de las y los capitalinos”, sostuvo el edil, al recordar que ese respaldo ciudadano se reflejó en una segunda victoria en las urnas, producto según dijo del trabajo realizado en barrios y colonias de la capital.
Denuncia de fraude y suspensión del conteo
El alcalde capitalino denunció que, tras evidenciarse su ventaja electoral, el proceso de conteo fue detenido de manera irregular, lo que calificó como la única vía que encontraron sus adversarios para “robarnos la elección”.
Aldana aseguró que esta situación constituye un fraude electoral que vulnera la voluntad popular expresada en las urnas y pone en riesgo la democracia a nivel municipal, generando incertidumbre política en el Distrito Central.
Ante este escenario, subrayó que el futuro del proceso electoral capitalino está ahora en manos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), a quienes pidió actuar con independencia y apego a la ley.
Llamado a la Corte Suprema de Justicia
“El revertir este fraude electoral está en manos de los magistrados”, expresó Aldana, al tiempo que hizo un llamado público para que se respete el voto del pueblo capitalino y se defienda el orden democrático.
Finalmente, reafirmó que seguirá luchando junto a la ciudadanía para continuar construyendo “la ciudad que todas y todos merecemos”, asegurando que su compromiso con Tegucigalpa se mantiene firme, más allá del escenario político y legal que enfrente el proceso electoral.



