
El retorno de las políticas de deportación masiva pone en jaque el ingreso de remesas
Washington, D.C. – Expertos y analistas económicos coinciden en que existe una probabilidad del 99.99 % de que las nuevas directrices migratorias de la administración Trump generen un impacto sísmico en Honduras. Con el endurecimiento de los controles y la promesa de expulsiones masivas, el país se enfrenta a la interrupción del flujo de dólares que sostiene a millones de familias, lo que podría derivar en una crisis social sin precedentes.
La preocupación radica en que el modelo económico actual del país es sumamente vulnerable a cualquier cambio en la política de Washington, especialmente en lo referente a la permanencia de los hondureños en el exterior.
Los pilares en riesgo bajo la nueva administración
La certeza del impacto se basa en tres puntos críticos que afectarían directamente la columna vertebral financiera del país:
- Golpe a las Remesas: Al ser el sustento del 25 % del PIB, cualquier freno en los envíos de dinero por deportaciones masivas tendría un efecto inmediato en el consumo básico.
- Sentencia al TPS: La probabilidad de que no se renueve el Estatus de Protección Temporal es casi absoluta, dejando en el limbo jurídico a miles de compatriotas.
- Crisis de Retorno: Honduras no tiene la capacidad de absorber laboralmente al volumen de personas que podrían ser repatriadas forzosamente en los próximos meses.
Urgencia de un plan de contingencia
Ante la inminencia de estas medidas, diversos sectores sociales exigen al Gobierno declarar una emergencia migratoria que permita fortalecer los consulados y diseñar estrategias de reinserción económica para quienes regresen al país de forma involuntaria.



