
El Gobierno de Nicaragua anunció su salida inmediata del Parlamento Centroamericano (Parlacen), en un momento marcado por nuevos pronunciamientos internacionales sobre la situación política y las libertades públicas en ese país.
La decisión fue comunicada el sábado 3 de octubre de 2026 por el Ministerio de Relaciones Exteriores nicaragüense, mediante una notificación dirigida a la Junta Directiva del organismo regional.
En el documento, Managua informó que decidió denunciar el Tratado Constitutivo del Parlamento Centroamericano y Otras Instancias Políticas, suscrito en Guatemala el 2 de octubre de 1987.
La Cancillería justificó la decisión bajo el argumento del “ejercicio pleno de su soberanía” y señaló que la denuncia tiene efecto inmediato. La comunicación también fue remitida al Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala, país depositario del tratado, para que informe al resto de los Estados miembros.
Nicaragua se retira tras resolución de la OEA
El anuncio de Managua se produjo apenas un día después de que la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobara una resolución relacionada con la situación política de Nicaragua.
El documento aprobado el 2 de octubre pide al Gobierno nicaragüense restablecer las libertades públicas, liberar a las personas detenidas por motivos políticos y generar condiciones para la celebración de elecciones libres, justas e inclusivas.
La resolución también plantea recuperar la separación de poderes, fortalecer la independencia institucional y restablecer derechos políticos, además de abordar los casos de personas reportadas como desaparecidas y de ciudadanos que perdieron su nacionalidad.
La OEA anunció además la creación de un mecanismo de seguimiento y diálogo con autoridades nicaragüenses y personas exiliadas, con el objetivo de evaluar posibles avances y plantear acciones posteriores.
¿Qué es el Parlamento Centroamericano?
El Parlacen es un organismo regional creado a partir del tratado suscrito en Guatemala en 1987 y que comenzó formalmente sus actividades en 1991.
Su función está vinculada con la representación política y el debate dentro del proceso de integración centroamericana.
Con la decisión anunciada por Nicaragua, cambia nuevamente la participación de los países de la región en este organismo, en medio de otros movimientos relacionados con su composición. El Día
La salida nicaragüense también ocurre después de que el país se retirara formalmente de la OEA en 2023, tras denunciar al organismo como una instancia de intervención, según ha sostenido el Gobierno de Managua.
República Dominicana también endurece su postura
La situación de Nicaragua ha generado además nuevas acciones diplomáticas en la región.
Durante la reunión de cancilleres de la OEA realizada en Washington el 2 de octubre, el Gobierno de República Dominicana anunció el retiro de su embajada en Nicaragua, mientras persistan las condiciones que, según Santo Domingo, afectan las libertades y los principios democráticos.
El canciller dominicano, Víctor “Ito” Bisonó, señaló que la decisión forma parte de la política exterior de su país en materia de defensa de la democracia y los derechos humanos.
La medida se suma a los pronunciamientos de otros gobiernos y organismos internacionales que han expresado preocupación por las condiciones políticas de Nicaragua.
La decisión abre un nuevo escenario regional
La salida del Parlacen representa un nuevo cambio en la relación de Nicaragua con organismos de integración y espacios multilaterales de la región.
El anuncio ocurre mientras aumenta la presión diplomática sobre Managua para que adopte medidas relacionadas con las libertades civiles, los derechos políticos y las condiciones electorales.
Por ahora, el Gobierno nicaragüense sostiene que su decisión de abandonar el Parlamento Centroamericano responde al ejercicio de su soberanía, mientras que la OEA mantiene su llamado a restablecer condiciones que permitan la participación política y la celebración de elecciones.



