
Tegucigalpa.- El embajador de Israel en Honduras, Nadav Goren, brindó este lunes un análisis exclusivo sobre las implicaciones del conflicto entre su nación e Irán para el continente americano. En un diálogo directo, el diplomático descartó la posibilidad de un ataque militar inminente contra objetivos en la región, aunque advirtió sobre la persistente labor estratégica de grupos aliados a Teherán en suelo latinoamericano.
Capacidades de Irán y seguridad en la región
Ante la preocupación por posibles ataques a bases militares estadounidenses, como la de Palmerola en Honduras, Goren envió un mensaje de tranquilidad:
- Sin amenazas directas: El embajador afirmó que no cree que exista una amenaza de acto militar contra complejos en Latinoamérica, argumentando que Irán no posee actualmente las capacidades para tal acción.
- Debilitamiento iraní: Señaló que el Irán de hoy es distinto al de hace unos meses debido a las acciones militares conjuntas de Israel y Estados Unidos, lo que ha mermado su operatividad.
- Caso Palmerola: Al ser consultado específicamente por la base de Palmerola, el diplomático fue tajante al descartar riesgos inmediatos para dicha instalación.
Presencia estratégica y grupos terroristas
A pesar de descartar un ataque frontal, el diplomático instó a no bajar la guardia debido a las conexiones políticas y operativas de Irán en el continente:
- Objetivos estratégicos: El embajador advirtió que Irán mantiene intereses a largo plazo en la región y que grupos como Hizbulá y Hamás tienen presencia en varios países.
- Alianzas regionales: Mencionó que estos grupos han intentado conectar y fortalecerse especialmente en naciones como Venezuela, Bolivia y Nicaragua en los últimos años.
- Cooperación con Honduras: Goren aseguró que mantienen una comunicación estrecha con el actual gobierno hondureño, compartiendo inteligencia a través de los canales más altos cuando detectan riesgos concretos.

El contexto del conflicto global
El embajador enmarcó las actuales operaciones militares en el Medio Oriente como un esfuerzo necesario para eliminar amenazas nucleares y de misiles balísticos que no solo afectan a Israel, sino al mundo entero. Destacó que el régimen iraní utiliza a sus aliados en Líbano y otras zonas para romper ceses al fuego y atacar centros civiles, lo que obliga a una respuesta defensiva coordinada con Estados Unidos.



