
Tegucigalpa.- Representantes del Congreso Nacional y altos funcionarios del Poder Ejecutivo mantuvieron una extensa sesión de trabajo interinstitucional con el propósito de coordinar las acciones preliminares destinadas a la edificación de un nuevo complejo penitenciario de máxima seguridad, orientado a contener el accionar de las estructuras delictivas de alta peligrosidad.

En el cónclave participativo confluyeron integrantes de la directiva parlamentaria, representantes de las comisiones defensivas y de seguridad, así como mandos de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, la Secretaría de Finanzas y el Instituto Nacional Penitenciario (INP), con el fin de perfilar la ruta presupuestaria y logística respaldada por la moción legislativa recientemente dictaminada.

El director del organismo penitenciario, Walter Mendoza Lacayo, precisó que se han preseleccionado diversos predios de dominio estatal para efectuar los levantamientos técnicos correspondientes, al tiempo que Finanzas proyecta la asignación presupuestaria que permita iniciar las obras a finales del presente ejercicio fiscal y culminar la primera fase de construcción en un plazo estimado de ocho a diez meses.

En tanto se materializa la obra de infraestructura, las autoridades dispusieron la habilitación prioritaria de módulos de confinamiento estricto para albergar transitoriamente a más de mil trescientos reos de alta peligrosidad, aplicando severas restricciones de aislamiento y comunicaciones para garantizar la contención del crimen organizado desde los recintos penales.



