
Múnich.-En una intervención clave durante la Conferencia de Seguridad de Múnich este sábado 14 de febrero de 2026, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, envió un mensaje de reconciliación al Viejo Continente. Rubio aseguró que la administración de Donald Trump no busca fracturar la relación transatlántica, sino revitalizar una “vieja amistad” para enfrentar un nuevo orden mundial inevitable. “Estamos conectados espiritual y culturalmente; queremos que Europa sea fuerte porque creemos que Europa debe sobrevivir”, afirmó el diplomático ante una audiencia de líderes mundiales.

Sin embargo, el tono conciliador vino acompañado de críticas directas a lo que Rubio calificó como “ilusiones peligrosas” del pasado. El secretario arremetió contra el globalismo, las políticas de puertas abiertas en migración y lo que denominó el “culto climático”, argumentando que estas agendas han desindustrializado a Occidente y debilitado la soberanía nacional. Según Rubio, el futuro de la alianza depende de que Europa abandone el “estatus quo roto” y se una a la visión de “renovación y restauración” que impulsa Washington, priorizando el interés nacional y la reciprocidad militar.

Incertidumbre sobre la paz en Ucrania
Respecto al conflicto en Europa del Este, Rubio fue cauteloso sobre las negociaciones mediadas por EE. UU. entre Rusia y Ucrania. Aunque reconoció avances en la reducción de los puntos en disputa, admitió que “no sabemos si los rusos van en serio para acabar con la guerra”. El jefe de la diplomacia estadounidense confirmó que Washington seguirá “poniendo a prueba” la voluntad de Vladímir Putin, mientras mantiene la presión con sanciones adicionales al petróleo ruso y el suministro de armamento a Kiev.



