
Cortés.- El desmedido incremento en el caudal del río Ulúa ha encendido de inmediato las alarmas de los organismos de socorro en la región septentrional de Honduras, motivando a la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales a oficializar una alerta verde preventiva por un periodo inicial de 48 horas tras las lecturas registradas por los dispositivos de monitoreo en la cuenca media.

La medida de contingencia abarca a los sectores de mayor fragilidad geográfica en los municipios de Pimienta, Villanueva, Potrerillos y San Manuel en el departamento de Cortés; El Progreso, Santa Rita y El Negrito en Yoro; al igual que las áreas bajas de La Lima y el fraccionamiento de Ramal del Tigre en Tela, Atlántida, donde las crecidas amenazan con desbordamientos imprevistos.
Las entidades de auxilio exhortaron de manera enfática a la ciudadanía a abstenerse de cruzar caudales o pasos anegados, recomendando el saneamiento preventivo de alcantarillas y tragantes comunitarios para agilizar el drenaje del agua y evitar atrapamientos trágicos durante el paso de las precipitaciones en la vertiente norte.

Asimismo, los comités de socorro urgieron a las familias asentadas en las márgenes ribereñas a acatar con celeridad las disposiciones de evacuación si las condiciones climatológicas empeoran, manteniendo una estricta vigilancia ante el riesgo latente de inundaciones repentinas en todo el Valle de Sula.



