
Autoridades policiales capturaron en las últimas horas al exalcalde del municipio de Jano, Olancho, Pablo Adrián Miralda Andrade, acusado de delitos forestales relacionados con la tala y destrucción de bosque dentro de la Reserva del Parque Nacional La Muralla.
Junto al exedil también fueron detenidos Reinaldo Rosales y Manuel Méndez, quienes enfrentarán un proceso judicial por el supuesto delito de corte ilegal de bosque en área protegida.
La detención ocurre en medio de las investigaciones impulsadas por autoridades ambientales y judiciales para frenar la deforestación y expansión de actividades ilegales dentro de una de las reservas naturales más importantes del país.
Exalcalde ocupó varios cargos municipales
Miralda Andrade, de 69 años, tuvo una larga trayectoria en la política local de Jano.
Según registros municipales, fungió como alcalde entre 1994 y 1998, y posteriormente volvió a ocupar el cargo desde 2010 hasta 2018. Además, se desempeñó como vicealcalde durante el período 2006-2010.
Las autoridades informaron que el exfuncionario deberá comparecer ante los tribunales competentes junto a los otros dos imputados para responder por los señalamientos relacionados con daños ambientales en la zona protegida.
También le imputan posesión ilegal de armas
En el caso del exalcalde, las autoridades agregaron un segundo cargo relacionado con la supuesta posesión ilegal de armas de fuego.
De acuerdo con el reporte preliminar, Miralda Andrade presuntamente no contaba con los permisos establecidos por ley para portar las armas encontradas durante el operativo.
Mientras tanto, las investigaciones continúan para determinar el nivel de participación de cada uno de los detenidos en los hechos denunciados.
Parque La Muralla enfrenta grave deterioro ambiental
El Parque Nacional La Muralla, ubicado entre los municipios de La Unión, Jano y Mangulile, ha sido escenario de constantes denuncias por destrucción ambiental causada por la tala ilegal y expansión ganadera.
Organismos de protección forestal han advertido sobre la pérdida acelerada de bosque dentro de la zona núcleo del parque, donde se han identificado áreas utilizadas para potreros y cultivos.
El año pasado, más de 50 familias fueron desalojadas del sector tras detectarse la deforestación de cientos de manzanas de bosque protegido.
Ambientalistas señalan que la destrucción de La Muralla representa una amenaza directa para las fuentes de agua, la fauna silvestre y el equilibrio ecológico de la región oriental de Honduras.



